Factores Asociados al Desarrollo de la Diabetes

Un estilo de vida sedentario, el exceso de peso y la dieta inadecuada se vinculan con el desarrollo de intolerancia a la glucosa y la diabetes tipo 2. Cualquier persona con un índice de masa corporal de más de 27 se considera en riesgo de desarrollar problemas de salud. Un índice de masa corporal de más de 30 indica obesidad, además de un riesgo mayor de padecer diabetes y otros problemas de salud.

 

Sin embargo, el índice de masa corporal no es un tema que únicamente concierne a los adultos. La epidemia de obesidad también está afectando a los niños. La obesidad en la niñez contribuye al desarrollo temprano de problemas de salud tales como la diabetes tipo 2, problemas cardíacos, cáncer e incluso tiene un potente efecto negativo sobre la autoestima y la salud mental.

 

Causas de la Diabetes

 

La diabetes tipo 1 se considera que es una enfermedad autoinmune. En la diabetes tipo 1 el sistema inmunológico ataca las células beta y por lo tanto no se produce insulina. Cuando esto ocurre la glucosa en la sangre se eleva porque no puede ingresar a la célula para ser transformada en energía.

 

La diabetes tipo 2 o del adulto ocurre en presencia de insulina. Sin embargo, el cuerpo produce menor cantidad o la insulina producida no funciona apropiadamente.

 

Factores de Riesgo de la Diabetes

 

Existen determinados factores asociados al desarrollo de la diabetes. Algunos factores como la genética y la historia familiar, por ejemplo, están fuera de nuestro control para prevenir la enfermedad. Sin embargo, podemos cambiar nuestros hábitos alimenticios, los niveles de actividad y el peso corporal para disminuir el riesgo de padecer diabetes. La pérdida de cinco kilos en una persona es suficiente para disminuir significativamente el riesgo de contraer la enfermedad.

 

Obesidad en los Niños

 

Anteriormente se pensaba que los niveles altos de azúcar, la diabetes tipo 2 y la intolerancia a la glucosa eran enfermedades del adulto. Era raro encontrar personas menores de 30 años con alguna de estas condiciones. Sin embargo, el rápido incremento en la obesidad infantil ha cambiado esa percepción. El aumento en el número de niños obesos y el desarrollo temprano de enfermedades en la vida que clásicamente se atribuían a los adultos, son alentados por la “comida chatarra” y la falta de ejercicio. Esto refleja la importancia de establecer desde temprana edad los buenos hábitos a través del ejercicio y una alimentación sana.

 

Modos para Prevenir la Diabetes

 

Los cambios en el estilo de vida son imprescindibles si usted tiene un alto contenido de azúcar en la sangre, resistencia a la insulina, o algún otro padecimiento que forme parte del síndrome X. Estudios clínicos han establecido repetidamente la relación entre:

 

  • una dieta inadecuada
  • la obesidad
  • la diabetes.

 

Por supuesto, cambiar los hábitos alimenticios no es algo que pueda lograrse de la noche a la mañana. Aprender a aplicar en nuestra vida diaria hábitos alimenticios saludables toma tiempo. Por otro lado, la pérdida de peso es un proceso tan lento y gradual, que muchas veces resulta frustrante e incita al abandono total de la causa por la que tanto nos hemos esforzado.

 

Sin embargo, es importante saber que incluso la pérdida de 5 kilos puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Tomarse tiempo para bajar de peso en forma gradual funciona mucho mejor que el ir de dieta en dieta buscando una solución mágica. Por otro lado, las dietas no son tan efectivas, sino que además pueden provocar fluctuaciones peligrosas en los niveles de azúcar sanguíneos.

 

El ejercicio es un aspecto importante en la pérdida y mantenimiento del peso. Sin embargo, no es necesario matarse en el gimnasio: aumentar el nivel de actividad puede ser tan simple como subir las escaleras en vez de tomar el elevador, o salir a caminar después de almorzar.

 

Dietas para la Diabetes

 

Una dieta baja en carbohidratos es importante para controlar la intolerancia a la glucosa. Esto no significa que hay que evitar completamente los carbohidratos. Es recomendable reemplazar carbohidratos simples, como la harina o el arroz blanco, por carbohidratos complejos como los cereales, las frutas y las verduras. Los carbohidratos complejos además son altos en fibra, un componente importante en el control del azúcar en la sangre.

 

Con el objetivo de controlar los niveles de azúcar en la sangre, no confunda la dieta baja en carbohidratos con las dietas restringidas en carbohidratos. Más de una de las dietas bajas en carbohidratos promocionadas en el mercado poseen un alto contenido en grasas y proteínas. Esas dietas ignoran las consecuencias a largo plazo en la salud y si bien favorecen la pérdida de peso rápida, no ofrecen buenos resultados.