Hipertensión

Todas las células del cuerpo requieren de energía para llevar a cabo su función. La glucosa es una de las principales fuentes de energía para las células. Un automóvil sin combustible no funciona y de manera similar, sin glucosa las células carecen de energía y por lo tanto mueren.

El nivel de azúcar en la sangre sube después de que comemos. La insulina es necesaria para que el azúcar ingrese a la célula y pueda ser transformada en energía.

¿Qué es la Hipertensión Arterial?

El corazón palpita cerca de 100 000 veces por día. Cada vez que late el corazón, bombea sangre a través de varios vasos sanguíneos en el cuerpo. La presión sanguínea es la presión que hace la sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos. Si la presión es demasiado baja, puede ocurrir que la sangre no llegue a ciertas áreas del cuerpo.

Desafortunadamente, existen muchos malentendidos con respecto a la obesidad. La cultura popular simplifica el problema diciendo: “es gordo porque come mucho”. Una explicación tan simplista no alcanza para explicar por qué algunos individuos pueden comer lo que quieren y no suben un kilo, mientras que otros se pasan la vida luchando para bajar peso.

La definición más frecuente de obesidad es que se trata de un exceso de grasa en el cuerpo. Pero la definición médica más aceptada de obesidad se basa en un cálculo llamado Índice de Masa Corporal (IMC).

Las causas de la presión arterial alta son cuestionables, pero los efectos de la hipertensión son muy conocidos. La hipertensión puede causar diversas formas de enfermedad cardíaca y ataques al corazón. En general, las personas que padecen de hipertensión también tienen niveles altos de colesterol.

La hipertensión daña las paredes de las arterias, y así facilita la acumulación de colesterol e incrementa la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular. La hipertensión empeora la enfermedad en pacientes con antecedentes cardiovasculares.

Síntomas de la Hipertensión Arterial

En general, las personas con hipertensión primaria no presentan síntomas, se sienten bien y sólo detectan que tienen presión alta durante una revisión médica. Cuando la presión sube en forma severa (más de 160/100 mmHg), se puede desencadenar una crisis hipertensiva. La crisis hipertensiva es una emergencia y se debe consultar a un médico inmediatamente. Los síntomas de la crisis hipertensiva son:
  • dolor de cabeza, que es pulsátil (late) detrás de los ojos y, en general, ocurre por la mañana,
  • nausea y vómitos,
  • trastornos visuales.

Clasificación de la Hipertensión Arterial

La hipertensión se clasifica en primaria o secundaria. La hipertensión primaria no tiene un origen específico, pero se asocia estrechamente con el estilo de vida. La hipertensión es primaria entre el 90 y 95 por ciento de los casos de presión alta y se trata mediante el manejo del estrés de la vida diaria, dieta sana, actividad física y, a veces, medicamentos. La hipertensión es secundaria entre el 5 y 10 por ciento de los casos de presión alta. Es consecuencia de una enfermedad preexistente, tal como insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, insuficiencia hepática o problema hormonal.

La Hipertensión y la Diabetes

Los diabéticos deberían controlar bastante la presión arterial. La posibilidad de sufrir una enfermedad cardíaca, un accidente cerebrovascular o una enfermedad renal aumentan significativamente en el caso de diabéticos con hipertensión. La dieta es parte del tratamiento de ambas enfermedades.

En estas circunstancias es necesario actuar enseguida para controlar la presión arterial a través de la medicación y eliminar posibles factores que contribuyan a la hipertensión. Tanto la diabetes como la hipertensión pueden causar deficiencia de testosterona.

Las causas de la presión arterial alta son cuestionables, pero los efectos de la hipertensión son muy conocidos. La hipertensión puede causar diversas formas de enfermedad cardíaca y ataques al corazón. En general, las personas que padecen de hipertensión también tienen niveles altos de colesterol.
La hipertensión daña las paredes de las arterias, y así facilita la acumulación de colesterol e incrementa la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular. La hipertensión empeora la enfermedad en pacientes con antecedentes cardiovasculares.

Hipertensión Portal

La hipertensión de las venas porta es un aumento en la presión arterial dentro de un sistema denominado el Portal Venoso. Venas provenientes del estómago, del intestino, del bazo y del páncreas, se fusionan en el portal venoso, para posteriormente difundirse en vasos más pequeños en el hígado. Si los vasos en el hígado se ven bloqueados, el flujo de sangre se vuelve más difícil y provoca una hipertensión portal, o de las venas portas. Si la presión sube demasiado, la sangre se acumula y puede provocar que las venas del abdomen se abulten y se hinchen. La causa mas común de la hipertensión portal es la cirrosis. La cirrosis causa que el hígado cicatrice y el tejido cicatrizado puede bloquear el flujo de la sangre dentro del hígado.